Comprar correo corporativo: qué incluye y qué mirar antes de contratar

Transformación Digital

Comprar un correo corporativo parece sencillo: eliges un proveedor, pagas por cada buzón y listo. Por eso tanta gente decide solo por precio, y por eso tantos correos corporativos acaban en la carpeta de spam de los clientes a los pocos meses.

Lo que compras no es solo un buzón. Es que tus correos lleguen, que nadie pueda hacerse pasar por tu empresa y que, si algo falla un lunes por la mañana, alguien lo arregle. Esto es lo que conviene mirar.

Qué estás comprando

Un correo corporativo tiene dos piezas que conviene no mezclar:

  • La licencia de cada buzón, que se paga por usuario y por mes. Es la cuenta de cada persona: ventas@tuempresa.com, administracion@tuempresa.com, tunombre@tuempresa.com.
  • El dominio, que es lo que va después de la arroba. Si ya tienes web, ya lo tienes; si no, se registra en minutos y se renueva una vez al año.

No hace falta servidor propio, ni una persona de sistemas en planilla, ni mover tu web a ninguna parte. El correo y la web son servicios distintos y pueden estar en sitios distintos.

Las dos opciones habituales

  • Los buzones del hosting. Muchos planes de hosting incluyen cuentas de correo con tu dominio. Sirven para empezar, pero suelen venir con poco espacio y filtros antispam básicos, y comparten servidor con la web: si la web tiene un problema, el correo también.
  • Google Workspace. Gmail con tu dominio, 30 GB por persona en el plan Business Starter, Drive, Calendar, Meet y una consola para controlar quién entra y quién no. Con nosotros parte de USD 6 por usuario al mes.

Hay planes de Google Workspace por encima de Business Starter, con más almacenamiento, grabación de reuniones y retención de correo. La mayoría de empresas pequeñas no los necesita: el salto tiene sentido con archivos muy pesados o con obligaciones legales de conservar el correo.

Lo que cambia de un proveedor a otro

La licencia de Google cuesta lo mismo en todas partes. Lo que no cuesta lo mismo es todo lo demás, y es lo que se nota a los tres meses:

  • La configuración del dominio. Los registros SPF, DKIM y DMARC deciden si tus correos llegan a la bandeja de entrada o a spam, y si alguien puede enviar correos haciéndose pasar por tu empresa.
  • La migración. Si ya tienes correo en otro sitio, el historial, los contactos y los calendarios tienen que pasar completos, sin dejar a tu equipo una mañana sin correo.
  • La factura. Contratar directamente con Google exige tarjeta internacional y el soporte es en inglés. A través de un partner peruano pagas en soles y con comprobante electrónico válido para SUNAT.
  • Quién responde. Un buzón que no envía es una urgencia. Conviene saber de antemano a quién llamar y en qué horario.

Cuatro preguntas antes de contratar

  • ¿Quién configura SPF, DKIM y DMARC, y cómo compruebo que están bien?
  • ¿Se migran todos mis correos, contactos y calendarios? ¿Hay algún día sin correo?
  • ¿Hay mínimo de cuentas o permanencia? ¿Puedo añadir o quitar buzones cuando cambie el equipo?
  • ¿Quién me atiende si algo falla, en qué idioma y en qué horario?

Si las cuatro respuestas son claras, el proveedor sabe lo que hace. Si alguna se queda en el aire, es justo ahí donde vas a tener el problema.

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