Transformación Digital
Casi siempre llega igual: alguien está mandando cotizaciones desde una cuenta @gmail.com y un cliente le pregunta si la empresa es formal. No es una cuestión de estética. Un correo con tu propio dominio —[email protected]— es lo primero que mira alguien que no te conoce y está decidiendo si te transfiere dinero.
La buena noticia es que montarlo cuesta menos de lo que la gente supone y se hace en un día. La mala es que hay tres cosas que casi nadie configura, y son justo las que deciden si tus correos llegan a la bandeja de entrada o a la carpeta de spam.
Dos cosas, y una de ellas quizá ya la tienes:
No necesitas servidor, ni informático interno, ni migrar tu web a ninguna parte. El correo y la web son cosas distintas y pueden estar en sitios distintos.
Google Workspace se paga por usuario y por mes. El plan Business Starter cuesta S/ 20 + IGV por usuario —S/ 23,60 con impuestos, unos USD 6— e incluye Gmail con tu dominio, 30 GB por persona, Drive, Calendar, Meet y una consola donde tú controlas quién entra y quién no.
Una empresa unipersonal con RUC puede contratar un solo usuario. No hay mínimo de licencias ni permanencia. Si contratas a tres personas en marzo y se van en junio, pagas por ellas de marzo a junio y punto.
Es el gasto fijo más barato que va a tener tu empresa, y es por donde entran tus ventas.
Aquí está la diferencia entre un correo corporativo que funciona y uno que parece funcionar. Son tres apuntes en el DNS de tu dominio, invisibles para ti, decisivos para el servidor que recibe tus mensajes:
Cuando alguien monta el correo sin estos tres, todo parece ir bien durante unas semanas. Luego empiezan los «no me llegó tu correo», y para entonces el dominio ya tiene mala reputación y recuperarla lleva tiempo.
Se migran. Todos: el historial completo, los contactos y los calendarios. Se hace en paralelo, así que tu equipo sigue trabajando con normalidad mientras la migración avanza por detrás. El día del cambio no hay una mañana sin correo.
Se puede migrar desde prácticamente cualquier sitio: cPanel, Hostinger, GoDaddy, Microsoft 365, Zoho o un servidor propio.
Muchas empresas en Perú usan el buzón que les regala su operador. Funciona, hasta que deja de funcionar. Suele venir con poco espacio, con filtros antispam pobres, y —lo importante— atado al contrato: el día que cambias de operador, te toca elegir entre quedarte donde no quieres o perder el correo.
Un correo con tu dominio va contigo. Cambias de proveedor de internet, de oficina o de país, y tu dirección sigue siendo la misma.
Entre 24 y 48 horas para una empresa pequeña: se verifica el dominio, se crean las cuentas, se configuran los tres registros y se lanza la migración. Los cambios de DNS tardan unas horas en propagarse, y eso es lo único que no se puede acelerar.
Si ya tienes Google Workspace pero lo configuró otra persona, lo que toca antes es una auditoría: registros mal puestos, cuentas de gente que ya no trabaja contigo y permisos de Drive abiertos de más son los tres hallazgos habituales.
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